
Estos días se me han pasado como un suspiro pensando en la cena de fin de año.
Al final la hemos hecho en mi casa y aunque fuimos muy poquitos, me alegra haber estado acompañada. Me puse un vestido dorado y la mejor de mis sonrisas para recibir el año
Ahora tengo una lista de buenos propósitos ENORME y a sabiendas que no cumpliré la mayor parte.. al menos la intención la mantendré algún tiempo.
Voy a pedirle a los Reyes Magos una cajita de sentido del humor, un poquito de paciencia y diplomacia y una buena ración de fuerza.
Quizás me traigan además algo de lino y unos Crescent Colours jajajaja.





